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Castilla y León permitirá once artes de pesca para reducir el siluro en Burgos y Soria

28 mayo 2019.-

El siluro se podrá pescar de noche, desde la embarcación, con arpones, redes, paralización y hasta once artes de pesca más en el embalse del Sobrón en Burgos y el azud de Almarail y los embalses de la Cuerda del Pozo y de Los Rábanos en Soria, con el fin de reducir su población y de paso conocer su extensión en Castilla y León.

Así se recoge en el plan de control del siluro en las citadas masas de agua de Castilla y León que ha elaborado la Consejería de Fomento y Medio Ambiente y que este martes publica el Boletín Oficial de la Comunidad, el Bocyl.

Siluro en Castilla y León

La presencia del siluro en Castilla y León se remonta, al parecer, al 2010 en el embalse del Sobrón (Burgos); en el 2014 se comunica a la administración la captura de un ejemplar en el embalse de La Cuerda del Pozo (Soria) y desde el 2015 se suceden diversas comunicaciones y noticias sobre ejemplares capturados en el embalse de Los Rábanos (Soria) y zonas aledañas.

En España se introdujo al parecer en 1974 por parte de un particular el pantano de Mequinenza y Ribarroja (Zaragoza), con fines de pesca deportiva, y se ha extendido a lo largo del río Ebro y sus afluentes, en especial el Segre.

La Consejería regional ha recordado que se trata de «una especie -incluida en el catálogo de especies exóticas invasoras- que causa un gran impacto sobre los ecosistemas acuáticos, al alterar fuertemente la estructura trófica de las comunidades, debido a su carácter eminentemente depredador».

En el plan se recoge que es muy «complicado y costoso» erradicar esa especie y las medidas que se plantean se dirigen sobre todo a su control.

Los objetivos del plan son: reducir los efectivos poblacionales a niveles inferiores a los actuales para minimizar los daños a los ecosistemas actuales y contribuir a su menor potencial de dispersión en cuanto a área de distribución.

También evaluar, a través de índices de capturas, el tamaño inicial de la población y prospectar la presencia de la especie en otras masas de aguas donde la fuente de información sobre su existencia se basa en citas.

Asimismo, implicar a la sociedad civil, concretamente a las asociaciones colaboradoras de ámbito provincial como actores de este plan de control y mejorar el estado del conocimiento sobre las medidas de control de la especie, divulgar, formar sobre los efectos perjudiciales derivados de su presencia y difundir los resultados.

Especie invasora

El siluro es el pez de agua dulce de mayor talla de toda Europa, con cuerpo alargado y comprimido lateralmente en la parte posterior, piel sin escamas y recubierta de abundante mucosidad. Cabeza grande, ancha y aplanada, con seis barbillones bucales, dos largos y móviles en la mandíbula superior y cuatro más pequeños en la inferior.

Es un pez que puede llegar a alcanzar hasta los 2,5 metros de longitud y hasta los cien kilos de peso, aunque citas en el río Po (Italia) indican pesos de hasta 174 kilos, y puede vivir hasta 26 años.

El plan incluye medidas de control físico de la especie, con la extracción de los ejemplares a través de artes y medios de pesca, desde orilla, o mediante aparatos de flotación.

Por ello, se podrá autorizar la pesca nocturna; el uso de cebos y señuelos diferentes a los autorizados o contenidos en el Plan de Pesca o disposiciones de carácter general; la utilización de fuentes luminosas artificiales como medio de atracción o paralización de los ejemplares de pesca; aparatos punzantes como arpones, flechas, garras, garfios o bicheros; y artes de tirón y de ancla.

También cordelillos y sedales durmientes; redes y demás artes no selectivas; garlitos, nasas, butrones y artilugios similares; lomadas de cualquier tipo y pesca al robo o trabado.

Los siluros pescados deben ser sacrificados y se deben anotar su captura en la ficha de control habilitada al efecto.